" /> Cuidar la salud mental en tiempos de coronavirus | Cirugia Plastica Medellin

Los brotes de enfermedades infecciosas, como el nuevo coronavirus, y enfrentarse a una cuarentena como la anunciada por el presidente Iván Duque, puede dar miedo y afectar nuestra salud mental. El exceso de información, la incertidumbre y el temor a contagiarse son sentimientos completamente normales en una situación como esta. Estas son las recomendaciones de algunos expertos para aprender a manejarlo.

“Así como estar expuesto a un virus representa un reto para el sistema inmunológico, estar en un ambiente como el actual, de una pandemia, con bombardeo de información y aislamiento social, representa un reto para la psique y para el sistema nervioso central”, asegura Delia Bustamante, médica psiquiatra de la Universidad del Rosario.

Los brotes de enfermedades infecciosas, como el Covid-19, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró pandemia el pasado 11 de marzo, son factores estresantes que pueden generar angustia en muchos de nosotros. Como respuesta, algunos dejamos que el miedo y la incertidumbre influyan en nuestros comportamientos públicos y es entonces cuando la llegada del virus viene acompañada de las compras masivas de tapabocas, gel antibacterial y hasta de papel higiénico, o de grandes cantidades de mercado por temor a una futura escasez de alimentos. También nos preocupamos demasiado por nuestra seguridad personal y familiar: ¿nos vamos a contagiar? ¿Qué va a pasar con nuestros seres queridos? ¿Vamos a tener que aislarnos? ¿Por cuánto tiempo? ¿Cómo voy a hacer con mi trabajo?

Una mujer en un supermercado de Cali el pasado 18 de marzo.
AFP
Las preguntas, aunque nos parezcan muy personales, son comunes en medio de situaciones adversas como esta, donde la impotencia y la incertidumbre sobre el futuro pueden llegar a ser muy inquietantes. “Diariamente los seres humanos nos enfrentamos a situaciones estresantes, pero esta es fuera de lo habitual. Sin embargo, sentirse así en momentos como este es una reacción totalmente normal y esperable. La humanidad no se había enfrentado a algo así desde hace unos cien años. Esto obliga a que a la par de la salud pública se implementen también estrategias para cuidar la salud mental, especialmente porque aún no sabemos cuál será el impacto psicosocial de las medidas que se están tomando”, asegura Jairo González, psiquiatra de la Universidad del Rosario e investigador.
“La ansiedad es un síntoma que aparece en estos escenarios de mucha incertidumbre. Gira mucho en torno a esas preocupaciones de cosas que no han pasado, a no tener el control de la situación”, añade Juan David Páramo, psiquiatra de la Universidad Javeriana. “Lo importante es identificarla, saber el contexto en el que se desarrolla, resolver las situaciones que se pueden resolver y acompañarse. El ser humano requiere de los demás hasta para mantener sus emociones”.

El aislamiento

En periodos de aislamiento son frecuentes reacciones de estrés, ansiedad, irritabilidad, nerviosismo, confusión, miedo o culpa. / Adobe Stock Agencia Sinc

La expansión de la enfermedad del nuevo coronavirus ha llevado a muchos países a pedir a sus ciudadanos que se aíslen con el fin de reducir el riesgo de infección y los niveles de contagio. Desde que la epidemia empezó en China más de 50 millones de personas se han visto obligadas a permanecer en cuarentena.

Aunque las diferencias sobre cómo y cuándo poner en cuarentena a una población siguen en debate en el país, cada vez se hace más evidente que millones de personas en el mundo tendrán que reducir drásticamente el contacto social para enfrentar la pandemia. Pero, que sea evidente no significa que sea fácil. Un estudio publicado por la revista The Lancetabordó temas como el miedo y la soledad que afrontan quienes se enfrentan a una cuarentena. Basados en documentación de anteriores epidemias, los autores llegaron a la conclusión de que la medida está relacionada con el desarrollo de efectos psicológicos negativos como confusión, estrés, enojo, ansiedad e incluso estrés postraumático.

Está claro que limitar el contacto social es una de las maneras más efectivas de reducir la propagación del virus, sin embargo, hacerlo no significa aislarse. “Una cosa es el distanciamiento físico y otra el aislamiento social”, asegura Páramo. “El primero es una medida de control epidemiológico, es evitar el contacto físico, distanciarlo en términos de protección de la infección. Pero el aislamiento social sería como ese exceso del distanciamiento que genera un impacto en la percepción de soledad de las personas y que se asocia con diferentes manifestaciones de sufrimiento psíquico. En casos como este, aunque haya distanciamiento físico, uno tiene que fortalecer todos los lazos sociales, ya sea por la tecnología o a través de mecanismos como los que se están viendo en Italia y España, donde la comunidad puede mantenerse unida frente a ciertas vicisitudes evitando dejar atrás a quienes han sido excluidos”, añade.

Para González, hablar de aislamiento en Colombia tiene unas características diferentes a otras partes del mundo. “En Colombia viven generalmente varias generaciones de una misma familia, por lo que, en principio, lo que hay que intentar es que el núcleo familiar lleve una buena convivencia. Evitar sumar situaciones que generen aún más estrés y entender que la angustia que todos sienten es natural. El acompañamiento y apoyo entre todos los miembros va a brindar mayor tranquilidad”.

Fuente: eldiariodelpacifico.com

× ¿Cómo puedo ayudarte?